Debido a su naturaleza escultórica, el quemado no es uniforme. La cera puede deslizarse hacia la base, abrir nuevas formas o modificar la silueta original.
Esto no es un defecto, sino parte del comportamiento del material. Cada pieza evoluciona de manera distinta con el tiempo.
Las piezas de Mulier Studio están concebidas ante todo como objetos escultóricos. Pueden habitar un espacio como forma, o encenderse y transformarse con el fuego.
No parten de la combustión como función principal, sino de la presencia del objeto. El fuego se entiende como una posibilidad: una manera de activar la pieza y alterar su estado.
Cuando arde, la materia se transforma. La cera se derrama, la forma cambia y la silueta evoluciona de manera imprevisible. Cada pieza existe así en dos estados: como volumen que permanece y como proceso en transformación.
Incluso sin encenderse, la pieza mantiene su presencia. El aroma está integrado en la cera y se percibe de forma sutil en el espacio. Puede vivirse como objeto, como fragancia o como transformación.
Para su uso, es importante entender la materia:
- Colocar siempre la pieza sobre una superficie resistente al calor, lejos de corrientes de aire y de superficies frías (mármol frío, metal).
- Si la pieza ha estado en un espacio frío, dejar que se aclimate a temperatura ambiente varias horas antes de encender.
- Encender con cerilla o mechero largo, brevemente, solo sobre la mecha.
- Mantener encendida como máximo en sesiones de 1-2h, siempre bajo supervisión.
- La intensidad de la llama puede variar según la forma; si es necesario, cortar la mecha.
- Durante el quemado, la cera líquida puede desplazarse: es parte del proceso.
- Inspeccionar la pieza en los primeros días tras recibirla.
En piezas con forma muy irregular, con extremos finos o siluetas pronunciadas, la llama funde cera solo en una columna vertical estrecha bajo la mecha. Las partes fuera de esa columna pueden desprenderse por gravedad.
No es un defecto, es la forma en que el material responde al fuego. Ocurre en cualquier vela escultórica de forma irregular.
Con el tiempo, puede aparecer una ligera capa blanquecina en la superficie. Este fenómeno, conocido como blooming, es propio de la cera vegetal y se produce por cambios de temperatura. No afecta al funcionamiento de la pieza y puede eliminarse suavemente si se desea.
Cada pieza es única. Pequeñas variaciones en forma, color o textura forman parte de su naturaleza.